sábado, 9 de junio de 2012

¿SOMOS SERES CONVENIENTES?


Hoy voy a comenzar hablando de la conveniencia, y no de la convivencia que ambas son palabras totalmente distintas. Con la palabra conveniencia me refiero a la actitud que mostramos los seres humanos como convenientes a hacer o decir algo para  nuestro propio bien, que es al mismo tiempo es una actitud hipócrita.

Mi respuesta frente a la pregunta planteada es que claramente los seres humanos sí somos convenientes, y creo esto por varias razones.
En primer lugar, desde mi punto de vista sí creo que los seres humanos seamos seres convenientes porque creo que es un rasgo o característica que adquirimos por naturaleza desde el día en que nacemos. Además, creo que el hecho de ser convenientes es algo inevitable y del que quizás en muchas ocasiones ni si quiera nos damos cuenta pero que nos persigue diariamente.
Como he dicho antes, creo que ser convenientes es un rasgo que nos define desde el día en que nacemos y para demostrarlo existen numerosos ejemplos.
Un ejemplo de que esta característica humana se manifiesta desde pequeños es el caso en el que un niño pequeño se acerca a jugar con otro niño que tiene un juguete que al primero le atrae la atención. En este caso, el primer niño se acerca al segundo porque le conviene puesto que éste tiene un juguete con el que el primero podría jugar y divertirse.

En segundo lugar, creo que somos convenientes porque además de ser convenientes somos a la vez seres egoístas y esto hace que solo nos preocupe lo que nos pueda afectar a nosotros, es decir, solo miramos por nuestro bien y en cada ocasión siempre buscamos nuestro beneficio sin importarnos los demás o si éstos obtendrán también algún beneficio.
Para esta razón me parece muy apropiada la frase o refrán que dice: “Se arrima al sol que más calienta”
En esta frase se refleja muy bien que los seres humanos somos convenientes puesto que quiere decir que nos acercamos a la persona o a aquello de lo que podemos salir mejor beneficiados, mirando siempre por nuestro bien.

En tercer lugar, creo que los seres humanos somos convenientes además por otra razón que no parece tan evidente pero que yo pienso que es muy importante, y es que creo que realmente nos acercamos a algo buscando nuestro beneficio porque verdaderamente no somos lo suficientemente valientes que deberíamos ser porque tememos hacer o decir algo de lo que no obtengamos algún beneficio.

Otra respuesta para la pregunta podría ser que no somos convenientes, que no nos arrimamos al sol que más calienta sino que como es evidente no queremos mal para nosotros mismos y por lo tanto queremos lo mejor.
Pero llegados a este punto yo creo que claramente nadie quiere mal para el mismo pero existen ocasiones en las que cuando buscamos nuestro bien estamos buscando el mal de alguien, es decir, que el bien de una persona puede ser el mal de otra.

En conclusión, yo soy de las personas que piensan que sí que los seres humanos somos convenientes quizás sea algo que adquirimos por naturaleza y que por lo tanto que no podemos evitar. También creo que somos seres convenientes porque a la vez somos egoístas y siempre buscamos hacer o decir algo que nos beneficie y de lo que podamos sacar algún partido, e incluso también pienso esto porque creo que no somos lo suficientemente valientes para enfrentarnos a algo sin obtener algún beneficio, puesto que estamos acostumbrados a ser siempre premiados.

jueves, 24 de mayo de 2012

¿DE ACUERDO A QUÉ ACTUAMOS?


Ésta es la pregunta que yo he elegido, la que más atrajo mi atención, quizás sea porque es una pregunta que en ocasiones interiormente nos hemos preguntado o por lo menos alguna cuestión similar, pero que aunque nos la hayamos preguntado alguna vez nunca creo que hayamos respondido puesto que se trata de una pregunta para la que en un principio todo el mundo tiene una respuesta pero que a la vez es difícil de responder.

Mi respuesta  frente a la pregunta, y por tanto, mi tesis es que actualmente vivimos en una sociedad, aquí y en cualquier lugar, en la que actuamos de acuerdo a las normas que nos imponen, aunque también en pocas ocasiones actuamos de acuerdo a otros factores como pueden ser los sentimientos.

En primer lugar, la primera respuesta que se me ocurre para contestar a la pregunta, es que nos guiamos por normas y pienso así porque vivimos en un mundo en el que actuamos de acuerdo a lo que la sociedad quiere ver o a lo que la sociedad cree conveniente, es decir, porque hoy en día vivimos en una sociedad llena de normas y leyes, y principalmente porque como dice la canción; nos imponen unas normas y jamás oponemos resistencia a ellas.
Además creo que actuamos conforme a las normas porque de ante mano esas normas ya están impuestas y por lo tanto se deben de cumplir, pero no solo eso si no que yo creo que también en muchas ocasiones actuamos de acuerdo a las normas y las cumplimos y respetamos porque tememos las consecuencias que incumplirlas pueda traernos.
Por otro lado, justifico que actuamos siguiendo las normas de la sociedad en que vivimos porque hacemos lo que lo los demás hacen, porque por naturaleza el ser humano se deja influenciar por los demás, porque simplemente creo que no tenemos personalidad y nos limitamos a hacer lo que el resto hace, sin tener en cuenta que quizás a nosotros no nos guste la forma de actuar de los demás.

En segundo lugar, como  he argumentado en mi tesis creo que hay ocasiones en las que no solo nos guiamos por normas, sino que, además nos dejamos llevar por otros factores como nuestros propios sentimientos. Digo esto porque yo pienso que también aunque no nos demos cuenta nos guiamos por sentimientos puesto que creo que interiormente también nos dejamos guiar por nuestros sentimientos ya que sentimos lo que queremos, lo que nuestros sentimientos sienten, y eso creo que es algo inevitable.
Por otro lado pienso que exteriormente nos dejamos llevar por las normas impuestas en nuestra sociedad, que nos dejamos influenciar por las normas del mundo en el que vivimos y normalmente tomamos decisiones totalmente influidas por las normas, y quizás no las adecuadas, en lugar de decidir lo que realmente sentimos o queremos.
Por ejemplo, cuando un padre regaña a un hijo por llegar tarde a casa, exteriormente actúa de acuerdo a las normas impuestas en casa pero a la vez interiormente también actúa conforme al sentimiento paterno intentando educar y enseñar a su hijo.

Asimismo, creo que aunque mayormente debemos actuar de acuerdo a nuestros sentimientos, existen circunstancias en las que también debemos ceñirnos a las normas y que debemos ajustarnos a ellas como guía a la hora de actuar.
Pero llegados a este punto, ¿qué hace que yo sea yo? ¿Las normas por las que actúo exteriormente o los sentimientos por los que me dejo guiar interiormente?

En conclusión, mi respuesta ante ¿de acuerdo a qué actuamos? Es principalmente dejándonos llevar por las normas que hay impuestas en el lugar en el que vivimos sin oponernos a ellas, pero además también pienso que en ciertas ocasiones sí que en mayor o en menor medida también interiormente actuamos siguiendo nuestros sentimientos y exteriormente cumpliendo las normas existentes. Y desde mi punto de vista creo que debemos actuar de acuerdo a nuestros sentimientos pero a la vez teniendo en cuenta las normas y respetarlas como guía.

Ésta es una pregunta derivada de una que hizo Javi: ¿Nos guiamos por normas o por sentimientos?

lunes, 21 de mayo de 2012

¿GUARDA RELACIÓN EL PENSAMIENTO CON LAS EMOCIONES?



Hoy voy a hablar sobre si puede existir una relación entre el pensamiento y las emociones, que es una pregunta que tenía en la parte de mi blog dedicada a preguntas.
Con la pregunta hago referencia a que si nuestros pensamientos por un lado y nuestras propias emociones por otro, y no me refiero a la alegría que puede ocasionar algo que deseábamos, están relacionadas de alguna forma, es decir, que si el pensamiento influye sobre nuestras emociones o si son éstas las que afectan al pensamiento.
La tesis que a continuación voy a defender, es que el pensamiento y las emociones sí que guardan una estrecha relación por varias razones.

En primer lugar, yo creo y creo que la mayoría también pensarán igual, que el pensamiento y las emociones están relacionados porque según como nos encontremos psicológicamente y cuáles sean nuestros sentimientos y nuestras sensaciones en un momento concreto, nuestro pensamiento será muy parecido a nuestras emociones o estado de ánimo, es decir, que creo que más que guardar una relación, nuestras emociones complementan a los pensamientos porque ambos van dados de la mano.
Un ejemplo que nos ocurre a todos y casi a diario, es el caso de que cuando estamos tristes o nuestro estado de ánimo no es el adecuado, siempre pensamos en negativo, desde un punto de vista pesimista, al igual que cuando estamos felices y no podemos pedir nada más tan solo se nos vienes recuerdos y pensamientos positivos.
Además, creo que el pensamiento y las emociones están vinculados porque desde mi punto de vista, el pensamiento está constituido por emociones, es decir, que sin emociones no existiría pensamiento alguno porque la base esencial del pensamiento son las propias emociones puesto que si no sentimos ni experimentamos ningún sentimiento o sensación no podemos pensar en nada, nuestro pensamiento estaría vacío, sería nulo.

En segundo lugar, como he dicho antes, creo que nuestras emociones complementan a los propios pensamientos, pero no me limito a eso, también creo que esto ocurre de manera recíproca, es decir, que nuestros pensamientos influyen a su vez en un determinado momento sobre las emociones.
Así, por ejemplo, cuando tenemos pensamientos negativos y  adversos éstos hacen también que nuestras emociones sean pesimistas y melancólicas.

En contraposición de mi tesis, se podrá decir que el pensamiento y las emociones sí que guardan una relación, porque es obvio, pero alguien podrá pensar de forma distinta que yo y creer que las emociones no complementan al pensamiento, pero es este caso, ¿cuál es la base de nuestros pensamientos? ¿Qué hay en el pensamiento?
En conclusión, creo que el pensamiento y las emociones están íntimamente vinculados por diversas razones a la vez relacionadas.
Desde mi punto de vista el pensamiento guarda relación con las emociones porque creo que más que guardar una relación, las emociones complementan esencialmente al pensamiento y no solo eso si no que en ocasiones el pensamiento también afecta a nuestras propias emociones. Además, por último, también creo que no podría existir el pensamiento si de ante mano no hubiéramos sentido emociones que luego ocupen el pensamiento, es decir, que las emociones son la base fundamental del pensamiento.


sábado, 28 de abril de 2012

¿NUESTRAS DECISIONES SON LAS RESPONSABLES DE NUESTRO FUTURO?


Hoy he optado por hablar de la importancia de nuestras decisiones, y he decidido hablar sobre este tema porque creo que es algo que a todos alguna vez, reflexionando sobre este asunto, se nos ha pasado por la cabeza preguntarnos ¿qué hubiera pasado si hubiera hecho esto? Y esta serie de preguntas que nunca podemos responder.
Mi respuesta frente a la pregunta planteada es que sí que nuestras decisiones afectan a nuestro futuro, y no solo eso sino que también creo que son las únicas responsables de él.
En primer lugar, creo que las decisiones si influyen en nuestro destino porque el hacer una cosa u otra ahora, en un presente, hará que nuestro futuro sea de una u otra forma, es decir, de alguna manera las decisiones podrán, por decirlo de alguna manera, manipular a lo que se supone que es nuestro destino. Pero llegados a este punto cabe preguntarse, ¿es que acaso exite el destino?
Existen números ejemplos que día a día nos demuestras que nuestras decisiones, ya sean más o menos importantes, influyen sustancialmente en nuestro destino.
Por ejemplo, que una persona decida dedicarse a ayudar a personas en aquellos países desfavorecidos, hará que conozca y que se mueva en un entorno totalmente distinto al entorno en el que se encontraría si hubiera decidido trabajar como abogado en un buffet de abogados cerca de su hogar.
Con el ejemplo anterior, se ve perfectamente que nuestras acciones o decisiones de ahora serán realmente importantes para el futuro, porque si en el caso anterior esa persona hubiera optado por trabajar como abogado su vida hubiese sido totalmente contraria a la que actualmente tiene.
En segundo lugar, creo que nuestras decisiones son las responsables de nuestro futuro porque creo que nuestro futuro en sí son nuestras propias decisiones, es decir, que más que el destino existen las decisiones y que en el supuesto caso de que existiera el destino, nuestras decisiones complementan a este, puesto que creo que el destino no puede existir si de ante mano no hemos tomado una serie de decisiones.
Por otro lado, habrá quien pueda pensar que nuestras decisiones no afectan para nada en nuestro futuro, y para justificarlo dirán que el destino es algo que desde el día en que nacemos lo tenemos escrito y que nada, ni siquiera, nuestras decisiones más importantes podrían cambiarlo. Pero yo creo que no están en lo cierto simplemente porque pienso que la vida es como un juego de azar y que puede cambiar de un momento a otro como consecuencia de nuestras propias decisiones o bien de decisiones ajenas a nosotros.
En conclusión, desde mi punto de vista, las decisiones de ahora son realmente importantes para nuestro futuro más cercano puesto que elegir u optar por una cosa u otra puede hacer que nuestra vida sea de una forma o totalmente contraria a la anterior. Además también pienso que nuestro futuro depende de nuestras decisiones porque nuestro futuro en sí se constituye gracias a nuestras decisiones anteriores y que el destino no puede existir si antes nosotros mismos no hemos decidido puesto que creo que la vida es como un juego de azar y que nuestras decisiones pueden dar un giro a nuestras vidas.

martes, 6 de marzo de 2012

¿Existen culturas mejores que otras?

La pregunta planteada es una pregunta abierta, a las que como es lógico solo podemos responder que sí o que no.
En principio puede parecer algo compleja porque quizás no entendamos que nos están intentando preguntar e incluso porque existen tantas culturas diferentes, que es difícil asignar unos criterios que nos permitan distinguir unas de otras.
 Para poder entender la pregunta, debemos saber cual es el significado de cultura. Desde mi punto de vista, la cultura es algo adquirido desde el día en que nacemos, que depende totalmente del lugar geográfico donde nos encontremos. Por ejemplo, la cultura europea es como su propio nombre indica característica de Europa, mientras que la cultura arábiga es característica de los países africanos.
Mi respuesta frente a la pregunta planteada es que claramente no existen culturas mejores que otras y creo esto por diversas razones:
En primer lugar, creo que existen muchas culturas y digo muchas porque pienso que la cultura puede llegar a ser algo incluso característico de cada persona, y cada persona puede tener su propia cultura, diferente al resto de las demás pero no por ello mejor. Es decir, creo que existen gran cantidad de culturas, ninguna mejor que otra, simplemente diferentes entre sí.
Cada persona puede pensar que su cultura es mejor que el resto de culturas pero ante este caso cabe preguntarse, ¿qué hace que una cultura sea mejor que otra?
En segundo lugar, en mi opinión creo que tenemos asignado un mal concepto en cuanto a que una cultura sea mejor que otra, puesto que por lo general la mayoría de las personas creen que el factor que determina que una cultura sea mejor o peor que otra es la tolerancia, piensan que una cultura es mejor cuanto mayor tolerante es, es decir, cuanto más nos permite y más capaz es de respetar nuestras ideas y creencias, pero esto no es así.
Por ejemplo, aquellas culturas de lo países en los que está permitido decapitar a las mujer como castigo no son peores que otras como por ejemplo la cultura que más o menos existe en Europa, simplemente son culturas diferentes con valores asignados diferentes.
Otro ejemplo también puede ser el de aquellas culturas en las que comer cucarachas o cualquier otro tipo de animales que en nuestra cultura no sean normales comer. Que en una cultura se coman cucarachas no implica que esa cultura sea mejor o peor porque probablemente en aquellas zonas en las que comen estos tipos de animales no existen otros como los que pueden existir en Europa, por esta razón también creo que la cultura está estrechamente relacionada con la zona geográfica en la que vivamos.
Habrá quien piense que sí que pueden existir culturas mejores que otras, y creo que pueden pensar de esta forma por lo dicho anteriormente, puesto que para calificar una cultura como buena o como mala se dejan guiar por el criterio de tolerancia, es decir, creen que una cultura es mejor cuanto mayor tolerante sea. Por ejemplo, las culturas que prohíben beber alcohol serán consideradas peores por aquellos que utilicen como criterio la tolerancia, o las culturas que no permiten que las mujeres puedan salir a la calle sin compañía de su esposo también serán consideradas peores por la misma razón.
En conclusión, mi respuesta ante la pregunta ¿existen  culturas mejores que otras? Es rotundamente que no puesto que creo que pueden existir muchas culturas que sí que son diferentes pero eso no implica que unas sean mejores que otras. Por otro lado también creo que la cultura no está relacionada con la tolerancia y que eso en muchas ocasiones nos puede confundir y hacer pensar que sí que existen culturas mejores que otras, además, pienso que la cultura también está determinada por el lugar geográfico donde nos ubiquemos. 

sábado, 18 de febrero de 2012

¿PODEMOS CONOCER LA REALIDAD TAL Y CÓMO ES EN SÍ MISMA?

Hablamos y manejamos el concepto de realidad a diario, quizás, sin saber con certeza cuál es su significado. Existen diferentes formas de entender la realidad según las distintas corrientes o concepciones filosóficas, una de ellas es el realismo, que trata de ver que tienen o que no tienen en común el entendimiento y la realidad, otra totalmente distinta es el idealismo, que considera que no podemos acceder directamente a la realidad externa.
La tesis que voy a defender es que desde mi punto de vista no podemos conocer la realidad tal y cómo es, es decir, estoy de acuerdo con la fundamentación idealista por diversas razones.
En primer lugar, creo que no podemos conocer la realidad tal y cómo es en sí misma porque para conocer algo, cualquier cosa, ese algo debe ser antes objeto de mi propia experiencia, es decir, que para poder establecer una verdad antes debo haber experimentado ese algo porque si no tengo experiencia de eso no puedo saber ni conocerlo en sí mismo.
Por otro lado, para poder conocer algo, como he dicho antes, ese algo debe ser antes objeto de mi experiencia, pero para poder tener el objeto de la experiencia debo antes tener impresiones, tales como colores, olores, deseos, etc. Y si no he experimentado antes esas impresiones no puedo conocer puesto que las impresiones son necesarias para el conocimiento, es decir, de lo que no tengo ninguna impresión no puedo tener ningún tipo de conocimiento.
En segundo lugar, creo que no podemos conocer la realidad tal y cómo es porque no sabemos que es la realidad, es decir, no sabemos diferenciar lo que es real y lo que no porque confundimos lo real con lo irreal. Un ejemplo típico es el caso de los sueños, los sueños no sabemos si son reales o tan solo se trata de un simple sueño, al igual que tampoco sabemos si lo que en una ocasión estamos viviendo es verdad o no, ya que podría ser que se tratase tan solo de un sueño y no de una realidad.
Además, para conocer algo necesito tener experiencias y solo puedo experimentar lo que siento y para conocer algo necesito sentirlo, es decir, el conocimiento es como una serie de cadena, es el pez que se muerde la cola porque para conocer necesito una serie de factores y sin uno de ellos el conocer no es posible.
También habrá personas que piensen que si podemos conocer la realidad tal y cómo es en si misma porque creerán que la realidad son todas las cosas por lo tanto opinarán que sí que se puede conocer la realidad tal y cómo es, pero si fuese cierto que la realidad es todo sería imposible conocerla tal y cómo es porque existen muchas realidades distintas y es imposible conocerlas todas, pero además no estarían en lo cierto creyendo que la realidad es todo porque continuamente vivimos ejemplos que nos demuestran que todo no es real, como el ejemplo que he dicho anteriormente, los sueños, los sueños no son realidad, tan solo son nuestras propias imaginaciones.
En conclusión, creo que la respuesta a la pregunta planteada es que no se puede conocer la realidad tal y cómo es porque para poder conocer algo se necesitan una serie de factores que son indispensables para poder conocer, como tener objeto de la experiencia, y a su vez impresiones y experiencias, pero además creo que no podemos conocer la realidad en sí misma porque es imposible conocer algo sin saber antes con certeza lo que es ese algo.

sábado, 28 de enero de 2012

¿POR QUÉ HACEMOS LO QUE NOS CONVIENE Y NO LO QUE QUEREMOS?

La mayoría de las personas, o por lo menos una parte importante de ellas no hacemos aquello que nos gusta o que queremos, sino lo que nos conviene, por eso he decidido hablar hoy sobre este tema.
Desde mi punto de vista, existen múltiples razones por lo que generalmente hacemos lo que nos conviene y no lo que deseamos.
En primer lugar, creo se debe a que el ser humano simplemente por naturaleza es un ser egoísta, es decir, que no mira por los demás, tan solo mira por su bien y su beneficio. Unos más y otros menos pero existen numerosas circunstancia en la que cualquiera de nosotros haya echo aquello que le conviene a él mismo pensando sólo en lo que puede obtener de ello y no mirando también por el bien de los que están a nuestro alrededor.
En segundo lugar, también pienso que hacemos lo que nos conviene y no lo que queremos porque no queremos equivocarnos, por miedo a fallar y a cometer un error; aunque por otro lado yo soy de esas personas que creen que cuando hacemos lo que nos conviene en lugar de hacer aquello que realmente queremos hacer estamos cometiendo un error irreparable, el peor de los errores que podemos perpetrar. Además, no deberíamos hacer lo que nos conviene por miedo a equivocarnos ya que somos seres humanos y todo ser humano se equivoca y tiene derecho a rectificar su propio error, e incluso a aprender de él.
En tercer lugar, creo que actuamos así porque siempre creemos que es mejor aquello que se supone que nos conviene que lo que realmente queremos, normalmente suele ser mejor lo que nos conviene que lo que queremos pero no siempre es así. Además, yo pienso que porque lo que nos conviene sea mejor que lo que queremos no debemos hacer lo que creemos que puede ser mejor para nosotros porque creo que debemos intentar hacer lo que queremos porque lo que realmente nos puede hacer feliz es lo que queremos no lo que nos conviene.
Finalmente, pienso que en muchas ocasiones hacemos lo que nos conviene porque por mucho que queramos hacer lo que deseamos creemos que eso que queremos es imposible, es decir, nos vemos incapaces de conseguir lo que queremos y actuamos de forma sencilla haciendo lo que nos conviene porque además de que nos conviene es más fácil de alcanzar que lo que queremos.
Por otro lado, habrá personas que piensen que lo que nos conviene es lo que queremos, pero yo creo que no siempre es así. Por ejemplo, casi todos los adolescentes estudiamos porque es lo que nos conviene para nuestro futuro, para poder estudiar y tener un buen trabajo, pero eso no es lo que realmente queremos.
También, podemos pensar que hacemos lo que queremos y no lo que nos conviene, pero desde mi punto de vista creo que esto no es cierto porque siempre dentro de aquello que que queremos buscamos en mayor o en menor medida lo que nos conviene. Por ejemplo, un jugador de fútbol hace su trabajo porque le gusta y porque jugar al fútbol es lo que realmente quiere, pero además le saca partido a su trabajo porque gracias a él obtiene un buen salario.
En conclusión, creo que existen diversas razones por las que actuamos así, principalmente porque somos egoístas y solo miramos por nuestro bien, también por miedo a equivocarnos y porque normalmente pensamos que lo que nos conviene es mejor para nosotros que lo que realmente queremos, e incluso porque creemos que lo que queremos es una meta inalcanzable. Desde mi punto de vista, esta forma de actuar es un gran error porque creo que ya que somos libre debemos hacer, siempre dentro de unos límites, lo que queremos.

viernes, 13 de enero de 2012

¿OPTIMISTA O REALISTA?

Hoy he pensado hablar a la vez sobre dos temas diferentes, el optimismo y la realidad, porque son términos cuyos significados son diferentes pero que a la vez están estrechamente relacionados y, además, porque estos conceptos influyen en las personas, de modo que puede haber personas optimistas y personas contrarias pero a su vez parecidas, que son realistas.
Cuando hablamos de una persona optimista, hacemos alusión a aquella persona que tiende a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable, es decir, a sacar la parte buena de algo; mientras que cuando hablamos de una persona realista, nos referimos a la persona que actúa con sentido práctico o que trata de ajustarse a la realidad, es decir, que trata de ver las cosas desde un punto objetivo.

Pero, ¿qué es mejor, ser realista u optimista?
La tesis que voy a defender es que para nosotros mismos es mejor ser realista por diferentes motivos.

En primer lugar, como he dicho antes, ser realista es ver las cosas desde un punto de vista objetivo. Ver las cosas como verdaderamente son nos puede ayudar a evitar engañarnos a nosotros mismos porque si vemos las cosas como queremos verlas para nuestro beneficio en lugar de asimilarlas como son lo único que conseguiremos es engañarnos a si mismos.

En segundo lugar, la realidad consiste en conocer la verdad tal y cómo es, y asimilarla ya se corresponda con la realidad que nosotros queremos o no, pero esa realidad es la única verdad y debemos aceptarla. Además, la realidad es objetiva y que sea objetiva nos puede ayudar a ver la verdad tal y cómo es y no creer en una verdad ficticia que no existe y que posiblemente no nunca existirá.

En tercer lugar, conocer la realidad tal y como es nos permitirá no llevarnos posteriores desilusiones que se pueden ocasionar al creer en una realidad que no existe, y evitar así ilusionarnos sin motivos porque si nos ilusionamos sin tener ningún motivo de peso después nos llevaremos una decepción mayor que si en un principio hubiésemos aceptado aquella realidad que nos disgustaba.

Por otro lado ser optimista también puede tener su parte buena, porque ser optimista es pensar que algo es superable y ver nuestros problemas y fracasos de un modo distinto, es decir, sacarles su parte positiva.
Además, a veces, la realidad no es de la forma que queremos que sea, sino todo lo contrario, aquello que no desearíamos por ningún motivo, por ejemplo, es en estos casos el optimismo es verdaderamente bueno para nosotros porque éste nos hace pensar que somos capaces de superar esa realidad que en un principio nos desagradaba y que veíamos imposible, de esta forma, al pensar esto, el positivismo nos mueve a actuar en lugar de aceptar esa realidad contraria a la que desearíamos y quedarnos parados intentando aceptarla.

En conclusión, creo que de estos dos conceptos es mejor ser realista en lugar de optimista, aunque ser optimista también puede tener su parte positiva, porque el ser una persona realista nos puede ayudar a evitar engañarnos a nosotros mismos, a conocer la realidad tal y cómo es, es decir, desde un punto objetivo y simplemente aceptarla, y además nos permite evitar llevarnos posteriores desilusiones que puedan ser causadas por una percepción contraria de la realidad.
Aunque, por otro lado, ser optimista también tiene una parte buena, porque el ser optimista nos puede ayudar a superar nuestros propios retos, a tener una percepción de los problemas y fracasos que en un principio nos atormentan totalmente distinta e incluso a conocer la propia realidad aunque nos desagrade y movernos a actuar para procurar superarla.
  

martes, 3 de enero de 2012

¿QUÉ ES LO REALMENTE IMPORTANTE?

Hoy he decidido hablar sobre todo lo relacionado con la importancia de las cosas porque diariamente hablamos de lo que es importante pero, generalmente, cuando hablamos de aquello que es importante no sabemos totalmente lo que es importante o lo que verdaderamente es significativo para nosotros mismos.
Por un lado, creo que el significado de importante varía según las personas puesto que nadie somos igual que otra persona sino que existen personas diferentes, quizás por el lugar donde hayan nacido, sus creencias, o simplemente porque lo que vemos en nuestro entorno es lo que hacemos o creemos.
Mientras que para una persona que se dedique a estudiar los estudios tendrán notable importancia, para otra persona que se dedique al trabajo, el trabajo será para el lo importante. Según el punto de vista desde donde se mire el significado de importancia varía porque cada persona considera importantes diferentes aspectos.
Por otro lado, también considero lógico que todo sea importante, porque todo en mayor o menor medida tiene cierta importancia. Por ejemplo la salud de un familiar o directamente la nuestra tiene gran importancia, mientras que, se estropeé el ordenador de casa también tiene importancia pero menos que nuestra propia salud, por eso creo que todo tiene importancia, hasta el más mínimo detalle.
Por lo general lo que realmente consideramos importante la mayoría de las personas es aquello que nos hace felices, que nos gusta o que nos puede aportar algo.
La felicidad es el objetivo de cualquier persona por eso creo que es importante, al igual que lo importante varía de unas personas a otras, aquello que nos hace felices también varía según las personas o las situaciones porque quizás en un momento determinado lo que me hace feliz no es lo que en otra situación me llenaría de felicidad o lo que a mi me hace feliz a la persona que tenga al lado no le satisface, pero lo que si todas las personas tenemos en común es que consideramos que la felicidad de los que nos rodean y la nuestra propia son realmente importantes.
Otro aspecto que consideramos importante es todo lo que nos puede aportar algo, ya sea ahora o en un futuro próximo, por ejemplo una parte importante de los adolescentes consideramos importante nuestros estudios porque probablemente lo que estudiemos o si estudiamos o no condicionará nuestra forma de vivir en nuestra edad adulta, es decir, consideramos importante estudiar porque en nuestro futuro nos puede aportar algo bueno.
También consideramos importante todo aquello que nos gusta porque de alguna forma lo que nos gusta está relacionado con nuestra felicidad, por ejemplo un jugador de baloncesto considerará que el baloncesto es importante para él porque el baloncesto es lo que le gusta y jugar a él le hace feliz.
En conclusión, creo que existen diferentes puntos de vista sobre lo que es importante que varían según las personas pero que a la vez todo en cierta medida es importante, unas cosas más y otras menos pero todo tiene algo de importancia, pero en general creo que la mayoría de las personas califican como importante todo aquello que nos gusta o que nos satisface y que nos puede permitir alcanzar la felicidad e incluso todo lo que nos puede beneficiar o aportar algo bueno para nosotros ya sea en un presente o en un futuro.

lunes, 26 de diciembre de 2011

¿POR QUÉ CRITICO LO QUE LUEGO YO MISMA HAGO?

Hoy he pensado hablar sobre esta pregunta porque criticar es algo que todo el mundo hace, que es casi una necesidad,  y creo que nunca nadie se para a pensar el porqué.
Criticar es básicamente juzgar cualquier cosa, pero a la crítica a la que quiero hacer referencia no es una crítica positiva sino a la crítica negativa, es decir, a sacar la parte mala de algo. Nadie se libra de ser criticado y tampoco nadie no critica, pero unos son más criticados y otros critican más.
La crítica puede ser por diversos motivos pero creo que principalmente se debe a la envidia, por el simple hecho de sentirnos superiores e incluso por costumbre.

En primer lugar, y creo que es la razón más evidente es que criticamos por envidia. La envidia nos caracteriza a los seres humanos, pero ¿qué es la envidia? La envidia es la tristeza o pesar del bien ajeno, y además yo creo que existen dos tipos de envidia: la buena y la mala. Por ejemplo, cuando dicen que envidia que guapa es, pero luego por envidia decimos pues no es tan guapa, no me gusta su pelo, etc. Empezamos a sacar cosas malas de esa persona o algo como consecuencia de la envidia y sin darnos cuenta que muchas veces por envidia imitamos lo que nos gusta, de forma que hacemos lo que anteriormente nosotros mismos habíamos criticado.

Por otro lado y relacionada con la envidia, se encuentra la sensación de sentirnos superiores y que normalmente nos gusta tanto. En este caso criticamos algo porque le damos valores negativos a ese algo y por decirlo de alguna manera asignamos valores positivos a lo nuestro, es decir, hacer lo nuestro superior. Por ejemplo, criticamos los zapatos de alguien por envidia y luego recurrimos a decir los míos son más bonitos, asignando así superioridad a nuestros zapatos, es decir, lo nuestro es siempre mejor que lo de los demás.

Por último, también criticamos por costumbre, quizás sin darnos cuenta y es que si nos paramos a pensar la mayoría de las críticas que hacemos las hacemos de forma inconsciente, tal vez porque tampoco sabemos con certeza el significado de la palabra criticar. Adoptamos la costumbre de criticar igual que la costumbre de lavarnos los dientes después de comer, por ejemplo cuando expresamos nuestra opinión sobre algo nosotros no creemos que lo estamos criticando sino que estamos expresando nuestro punto de vista, pero quizás si de lo que estamos opinando es sobre alguna persona, esa persona lo puede tomar como una crítica porque en realidad lo es. Incluso en muchas ocasiones criticamos sin darnos cuenta lo que nosotros mismos hacemos.

Criticar no creo que sea algo totalmente malo ya que muchas veces gracias a la críticas aprendemos cosas nuevas y podemos mejorar lo criticado, pero siempre cuando se haga una crítica hay que hacerla con buenas intenciones y sin intentar mediante esa crítica hacer daño a la persona criticada porque igual que nosotros criticamos somos criticados.

En conclusión, creo que criticamos sobre todo porque los seres humanos somos envidiosos, pero además porque nos gusta sentirnos superiores y otras muchas veces es que ni siquiera nos damos cuenta de que lo que realmente estamos haciendo sea criticar, aunque luego eso que hemos criticado lo hagamos nosotros mismos.





domingo, 18 de diciembre de 2011

¿PODRÍA LA FILOSOFÍA ACLARAR ALGO ACERCA DEL SENTIDO DE LA EXISTENCIA?

En un principio la pregunta puede parecer algo compleja y complicada, algo a lo que no estamos acostumbrados a responder porque simplemente puede parecer algo demasiado difícil para poder cuestionarnos. La filosofía además es todavía para nosotros un mundo desconocido e incluso temible, puesto que no sabemos con certeza lo que puede ser.
Preguntar por el sentido es algo que siempre, desde tiempos remotos el ser humano ha hecho y creo que seguirá haciendo. Cuestionarnos sobre el sentido de algo puede significar cosas diferentes; por un lado podríamos hacer alusión a aquello que hace a algo inteligible, o bien, podríamos estar preguntando por el objetivo final de ese algo.
Ahora bien, ¿qué es la existencia?, la Real Academia Española define existencia simplemente como el acto de existir, pero además incluye una acepción que hace referencia a existencia en términos filosóficos, y la define como: por oposición a esencia, realidad de un ente cualquiera. En el léxico del existencialismo, existencia humana.
Mi postura frente a la pregunta planteada es que sí que la filosofía como saber nos puede aclarar algo acerca del sentido de la existencia, puesto que incluso dentro de la propia filosofía existe una corriente denominada existencialismo a la que muchos autores han contribuido a explicar y entender. Además desde mi punto de vista creo que el sentido de la existencia en menor o mayor medida está relacionado con la finalidad o los objetivos planteados. Los argumentos que utilizaré para reforzar mi tesis son:
La filosofía parte de que el mundo y la vida son comprensibles y esto nos lleva a preguntarnos sobre el sentido del mundo, la vida, la existencia, etc.
En primer lugar el mundo y la vida tienen una finalidad que es inseparable de la naturaleza, es decir, que surge de la propia naturaleza, este es el fin de muchas personas, que está relacionado con la física aristotélica.
En segundo lugar, la existencia tiene un fin que va más allá del mundo natural, este será el sentido de la existencia para todos aquellos que se posicionen en el pensamiento cristiano.
Para el pensamiento cristiano tiene gran importancia el fin último por lo que aquellos posicionados en el pensamiento cristiano deberán determinar aquí como han de vivir su vida mortal.
En tercer lugar, la existencia por lo general no tiene sentido, lo que verdaderamente tiene ese sentido son las acciones de nosotros mismos, de los seres humanos, que somos capaces de plantearnos fines que poder alcanzar. Por lo tanto, el sentido de la existencia de cualquier persona será aquel que la misma persona le quiera dar.
Pero las tres razones nombradas anteriormente tienen en común que el ser humano tiene que decidir qué hacer con su vida, cualquier ser humano tiene que averiguar en qué consiste para cada uno el sentido de su existencia y una vez descubierta esa razón simplemente llevarla a la práctica.
Por otro lado, la filosofía aclara que sea cual sea el camino que tomemos para afrontar el problema de la pregunta planteada sobre el sentido de la existencia, los seres humanos siempre tenemos que tomar decisiones sobre qué hacer con nuestras propias vidas porque quizás esto pueda determinar diferentes factores como nuestro fin último.
Para finalizar, la filosofía es entre otras muchas cosas un saber radical, y que la filosofía sea un saber radical quiere decir que busca la raíz de todos los problemas, en este caso de la existencia.
De esta forma la filosofía también contribuiría a aclarar el sentido de la existencia puesto que como saber radical que es busca la raíz de cualquier problema simplemente para encontrar algún sentido a todo lo demás.
En conclusión, creo que la filosofía sí que puede ayudar a aclarar algo acerca del sentido de la existencia, y quizás sea uno de los saberes que mejor pueda aclarar este sentido porque la filosofía se preocupa de buscar los problemas del ser humano e intentar dar una respuesta lógica a todo, e incluso desde diferentes puntos de mira como puedan ser la religión, la ciencia, la literatura, etc.

sábado, 3 de diciembre de 2011

¿TIENE TODO SENTIDO?

Hoy voy hablar sobre esta pregunta porque es algo que me he preguntado en muchas ocasiones y que realmente algunas veces dudo.

Con esta pregunta intento buscar respuestas a que si todo o todos en este mundo tenemos una razón de ser o finalidad. Esta pregunta creo que es algo que todos alguna vez en momentos en los que estamos más bajos de ánimo nos hemos preguntado.

En algunos momentos, nos sentidos aturdidos y desorientados y es cuando nos preguntamos cosas como ¿tiene sentido? ¿qué hago aquí? Creo que en cierta medida cuando nos hacemos estas preguntas es por la rutina, porque el simple hecho de hacer día tras día lo mismo nos puede confundir y llegar a plantearnos estas preguntas.

Además yo creo que el hecho de hacernos estas preguntas va ligado a nuestro estado de ánimo, puesto que cuando nos ocurren cosas malas que nos desagradan siempre tendemos a reflexionar sobre temas como este.





Dicen por ahí que sí que todo tiene algún sentido. Yo, personalmente en mi tesis voy a defender este dicho o refrán. Creo que todo en la vida tiene en mayor o menor grado algo de sentido o por lo menos eso es lo que me gusta creer. Verdaderamente si todo tiene sentido es algo que con total certeza nunca podremos saber, pero yo pienso que siempre debemos pensar que sí que tiene sentido porque va encadenado y si algo no tiene sentido tampoco tendrá sentido cualquier otra cosa que esté relacionada con la anterior  y así sucesivamente, hasta el punto de que nada tendría sentido.


Todo tiene sentido porque absolutamente todo, incluidas las personas tenemos un objetivo o una meta final. Por ejemplo, ¿tiene sentido que estudie? Yo creo que sí porque quizás ahora realmente estudiar no sea lo que más me guste, me gusta más estar con mis amigos, salir, en general divertirme, pero el estudiar también tiene sentido porque es necesario para alcanzar los objetivos que quiero conseguir.


En conclusión creo que todo tiene sentido, porque siempre hay algo que nos impulsa a seguir y a ver las cosas desde una perspectiva mejor, o por lo menos eso creo que es lo que debemos pensar ya que si creemos que algo no tiene sentido llegaremos a pensar que nada tiene sentido.

sábado, 26 de noviembre de 2011

¿POR QUÉ ME CUESTA ASUMIR LAS COSAS NUEVAS?

Las cosas nuevas son algo que a todos siempre nos cuesta asumir o acostumbrarnos a ellas. Para poder entender la pregunta planteada definiré la palabra asumir.
La RAE define la palabra asumir como: hacerse cargo, responsabilizarse de algo, admitirlo.
De acuerdo con esta definición se podría decir que asumir es aceptar algo.
Para poder responder bien a la pregunta, continuaré explicándola. Llamamos cosas nuevas a aquello que anteriormente no habíamos vivido o experimentado.
Luego entonces, otra forma de poder entender la pregunta sería: ¿por qué me cuesta aceptar aquello que anteriormente no había vivido o experimentado?

Creo que el principal motivo por el que nos cuesta asumir las cosas nuevas es por lo que nosotros llamamos miedo, y el miedo es una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario. Pero existen miedos a muchas y muy diferentes cosas, en este caso principalmente creo que se trata de miedo a todo lo que es desconocido, a sentirnos desorientados y por miedo a la novedad.

En primer lugar el miedo a lo desconocido nos acompaña a los humanos en muchas ocasiones puesto que enfrentarnos a situaciones que no conocemos nos resulta difícil ya que no sabemos si aquello que no conocemos nos saldrá bien o mal. Por ejemplo, el hacer una exposición en clase, algo que no hemos hecho anteriormente y que es desconocido para nosotros, nos puede causar miedo.

También, por miedo a una de las características que mejor nos describe, la desorientación, el sentirnos desorientados. Esta situación es realmente incómoda, no saber como actuar, si hacer una cosa u otra, hacer algo de una manera concreta o no, etc. Esto siempre es algo que nos provoca miedo.

Además, como la propia pregunta dice: “las cosas nuevas”, es decir la novedad, que es la cualidad de algo nuevo para nosotros y que normalmente nos atemoriza. Siempre habrá gente a la que le gusten las cosas nuevas, pero por lo general lo nuevo asusta.

En conclusión, como he dicho en la tesis, creo que esta dificultad de asimilar las cosas es mayormente por miedo, miedo a lo desconocido, la novedad e incluso la desorientación. Esto es algo que a todo el mundo nos cuesta y que a mi personalmente no me gustaría que fuera así, pero creo que es algo que siempre nos sucederá.

domingo, 20 de noviembre de 2011

¿POR QUÉ INTENTO SOLUCIONAR MIS PROBLEMAS HUYENDO DE ELLOS?

Me hago esta pregunta porque es algo que a mi personalmente me pasa muy a menudo.
Con esta pregunta me refiero a cual es el motivo que ante cualquier problema me hace no enfrentarme a él e intentar solucionarlo, sino todo lo contrario huir de él y no solucionarlo, o solucionarlo de la forma menos apropiada que es escondiéndome del problema.

Por un lado yo creo que la respuesta a esta pregunta es, simplemente por cobardía, porque en muchas ocasiones somos cobardes, es decir, no le echamos a las cosas el valor que verdaderamente necesitan, ya que un problema siempre es algo que nos desagrada y es una dificultad que se nos presenta que tenemos que aclarar o intentar por lo menos solucionar, aunque no todas las veces las soluciones a los problemas sean realmente como queremos que sean.

También, estrechamente relacionado con la cobardía se encuentra el miedo, en muchas ocasiones no nos enfrentamos a nuestros problemas con amigos, familiares, relacionados con el instituto, etc., simplemente por miedo, porque tenemos miedo de que la solución que nosotros encontremos al problema no sea la adecuada, porque no sabemos como vamos a actuar ante el problema, si vamos a actuar de forma correcta o todo lo contrario, de forma incorrecta.

Por otro lado, en mi opinión creo que también se trata de una forma de ser, porque para aquellas personas, más reservadas les puede costar más aclarar cualquier problema que surja, mientras que, a una persona más abierta esto le puede resultar muy fácil, y como yo lo considero que esta relacionado con la forma de ser pues creo que esto es algo que no se puede cambiar porque cada uno somos distintos, pero no por ello somos peores o mejores.

Un ejemplo, que creo que alguna vez nos ha pasado a todos, cuando te enfadas con algún amigo por cualquier tontería, y la forma de solucionar este problema es intentando no verlo, es decir, huyendo del problema.

En conclusión, creo que esta forma de solucionar los problemas es por los motivos que he dicho antes, como el miedo, la cobardía y también porque esta relacionada con la forma de ser cada uno. Yo opino que así no se deben de solucionar los problemas, que es la peor forma que puede haber de solucionar un problema y que es algo que debo intentar cambiar, pero a la vez es muy difícil porque como he dicho antes creo que está íntimamente relacionado con la forma de ser de cada uno y es que eso yo creo que es algo que no se puede cambiar.



viernes, 11 de noviembre de 2011

¿POR QUÉ NO HABLO EN EL AULA?



Esta pregunta me parece una pregunta de mucha importancia, ya que a todos en mayor o en menor medida nos pasa o alguna vez nos ha pasado. En muchas ocasiones antes de hablar reflexionamos sobre lo que vamos a decir y finalmente, acabamos reservándonos para nosotros nuestra opinión.

El miedo, ese sentimiento de desconfianza que nos impulsa a creer que ocurrirá algo que es totalmente contrario a lo que deseamos, suele ser lo que nos frena en situaciones en las que nos encontramos frente a treinta personas, que esperan ansiosas nuestra reacción o respuesta ante cualquier pregunta.

Por otro lado, también relacionada en cierta medida con el miedo, se encuentra la inseguridad, el sentirnos inseguros de nosotros mismos porque no sabemos cómo vamos a actuar, el desconfiar de nuestros actos. Este reflexión me lleva a pensar que si nosotros mismos no confiamos en nosotros, ¿quién lo hará?, porque si nosotros no nos valoramos nadie se encargará de hacerlo.

Además, el conocer o no al resto de las personas con las que estás tratando también influye mucho en nuestra forma de ser en clase, porque con aquellas personas que conocemos, y que realmente nos conocen; amigos, familiares, etc., tengo la suficiente confianza para mostrarme tal y como soy, sin miedos a que mis juicios y opiniones no sean igual que los suyos, sino que me comprenden porque ya conocen mi forma de ser y de pensar.

Por el contrario, con aquellas personas con las que no tengo nada mas que una relación de compañeros de clase puedo tener miedo de que no opinen lo mismo que yo e incluso el no pensar igual que yo pueda llevarles a reírse de mi propia opinión.

El no hablar en clase puede ser también, simplemente, y en mi caso lo es, una forma de ser. Existen personas que hablan más y personas que hablan menos, y eso es algo que creo que es imposible de cambiar, pues no todos somos iguales.

En conclusión, desde mi punto de vista creo que el no hablar en el aula es sobretodo porque no conocemos realmente como deberíamos conocer a los que nos rodean y esto causa miedos que nos paran a la hora de actuar, o como he dicho anteriormente porque se trata de una forma de ser.


sábado, 5 de noviembre de 2011

¿POR QUÉ TENEMOS MIEDO AL FUTURO?

Esta pregunta hace referencia al temor o pánico que nos puede causar el futuro.
Ahora bien, ¿qué es el futuro? La Real Academia Española (RAE) define la palabra futuro como aquello que está por venir.

Existen diferentes puntos de vista, pero desde el mío creo que tenemos miedo al futuro por diversas razones muy distintas.

En principio, creo que el miedo es necesario porque no se puede vivir sin el, que el hecho de ser seres humanos nos hace tener miedo, que todos tenemos miedo y que en ciertas ocasiones tenerlo es imprescindible, ya que por miedo a veces no actuamos, cosa que en ocasiones nos puede resultar beneficioso.

Otro motivo, que es el que más apoyo, es que el futuro es algo que no conocemos y no podremos conocer hasta que llegue y se convierta en nuestro presente, por lo que para nosotros resulta como desconocido, y a nadie le gusta lo desconocido, todo lo contrario, nos gusta conocer todo en profundidad, y aquellas cosas que no conocemos verdaderamente nos causan miedo, miedo a lo desconocido.

La siguiente razón es porque yo soy de esas personas que piensan que el futuro no se puede predecir, porque nunca podemos anunciar por conjetura lo que va a suceder, porque hasta que el futuro se convierta en nuestro presente no podremos saber que ocurrirá realmente.

Pero, en caso de que yo también creyese, como muchas otras personas, que el futuro sí que se puede predecir, ¿en qué me apoyaría para saber que esas suposiciones de futuro son realmente ciertas?

Este miedo también puede ser el resultado del pánico a sentirnos desorientados, a perder la orientación de nuestra posición y no saber como reaccionar ni qué hacer, porque el ser humano es un ser desorientado.

Tenemos miedo al futuro porque quizás lo que ocurra en nuestro futuro no será lo que en un presente queramos. Este temor por lo que pueda suceder es algo involuntario que no podemos contolar, pero creo que no lo deberíamos tener, porque desde mi punto de vista el futuro ya está fijado y no podemos hacer nada para cambiarlo, lo único que podemos hacer es aceptarlo.

En conclusión, creo que este recelo al futuro es algo que todo el mundo teme y que es causado simplemente por miedo, miedo a la desorientación, al desconcierto, a lo desconocido. En general, miedo a todo lo relacionado con nuestro futuro.

domingo, 30 de octubre de 2011

¿EXISTE UN MODELO PRIVILEGIADO DE COMPREHENSIÓN DE LO REAL?

Esta pregunta en un principio puede parecernos algo compleja e incluso nos puede costar entender su significado. Para poder entender bien este problema en primer lugar intentaré definir la palabra modelo, y una definición más o menos general de modelo podría ser la siguiente: persona u objeto que sirve como pauta para imitarlo o copiarlo. En segundo lugar también explicaré la palabra privilegiado. La mayoría de los diccionarios definen el término privilegiado como aquello que disfruta de algún privilegio, es decir, que goza de alguna ventaja con respecto a los demás.
Y para acabar con la explicación de la pregunta, terminaré diciendo qué es y a qué se refiere la parte de la pregunta que hace referencia a comprehensión de lo real. Comprehensión de lo real significa simplemente ver la realidad.
Entonces, la pregunta planteada significaría en su conjunto: ¿existe un modo ejemplar de ver la realidad?

Existen muchas formas diferentes de ver la realidad.
Para un religioso el modelo ejemplar o privilegiado de ver la realidad será la propia religión, puesto que para él la religión intenta explicar el origen de la vida a partir del origen divino (Dios), y esta será para aquel religioso la mejor manera de ver la realidad.
Y para un científico el modelo ejemplar de comprehensión de la realidad será la ciencia, ya que la ciencia intenta explicar todo basándose en hechos y pruebas.

Mi respuesta frente a esta compleja pregunta es que realmente no existe un modo ejemplar de ver la realidad.
Los argumentos que utilizaré para defender mi tesis serán los  siguientes:

-          No existe un modelo ejemplar de ver la realidad porque todos son por igual modelos, modelos diferentes que intentan dar una explicación distinta a las cosas y explicar el origen de cualquier cosa de la forma más correcta según su posición.

-          No existe una forma correcta de ver la realidad porque para cada persona existe un modelo distinto que responde mejor a los porqués de la vida, y creo que el modelo que cualquier persona puede considerar privilegiado está íntimamente relacionado con nuestras creencias.

Por lo general, creo que la mayoría de las personas y entre ellas me incluyo yo, en el caso de que sí existiera un modelo privilegiado para ver la realidad, dirían que este modelo sería la CIENCIA, porque intenta explicar las cosas, como todos los demás modelos, pero para dar esa explicación se basa en hechos reales y demostrables.

En conclusión, desde mi punto de vista no existe un modo mejor frente a los demás de ver la realidad, existe modelos distintos, pero ninguno mejor que el resto.

sábado, 22 de octubre de 2011

¿POR QUÉ NOS CUESTA RECONOCER NUESTROS ERRORES?



Con esta pregunta me refiero a la actitud que mostramos cuando nos equivocamos y tendemos a negar lo que hemos hecho e incluso a culpar a los demás de nuestros actos, actitud que mostramos desde pequeños, por ejemplo cuando en el colegio rompíamos algo y nos justificábamos diciendo que había sido el compañero de al lado.

Esta pregunta puede tener multitud de respuestas diferentes porque existen opiniones distintas.
Generalmente nos cuesta reconocer nuestros errores por miedo, por temor a equivocarnos. Ahora bien, ¿Qué significa equivocarnos? La Real Academia Española (RAE) define la palabra equivocar como: tener o tomar algo por otra cosa, juzgando u obrando desacertadamente. Es decir, obrar o actuar de manera incorrecta o de una forma diferente a la que se esperaba.
Esto es algo que a todo el mundo asusta y nos hace a veces no actuar ante el temor de que las consecuencias de nuestros actos no sean las que realmente queremos.

Pero, ¿por qué este miedo a equivocarnos si dicen por ahí que “todo” tiene solución? Quizás sea porque el miedo es necesario. Además toda equivocación, en cierta medida, tiene su lado positivo y su lado negativo, la probabilidad de que las consecuencias sean negativas suele ser normalmente mayor que la probabilidad de las positivas.
Pero realmente las consecuencias o la consecuencia positiva de cualquier equivocación nos puede hacer aprender algo nuevo y crecer como humanos, que posiblemente nos resulte de gran utilidad y así poder contrarrestar aquella consecuencia negativa que no nos agradaba en un principio.

Lo importante es que en cada equivocación existe una gran parte positiva: que de los errores se aprende.

En conclusión, creo que nos cuesta reconocer nuestros errores porque nos avergonzamos de ellos, creemos que no podemos equivocarnos por lo que mostramos miedo a errar, pero debemos admitir que los errores forman parte de nuestra vida y por esto debemos aprender a convivir con ellos, algo que la mayoría de las personas aún no sabemos.

sábado, 15 de octubre de 2011

¿POR QUÉ NOS IMPORTA LA OPINIÓN DE LOS DEMÁS?

La opinión que causamos en los demás es algo que a todo el mundo le gustaría saber, incluida yo.
Cada persona tiene una opinión personal, es por eso por lo que tenemos miedo a aquello que pensarán de nosotros, porque pueden pensar tantas cosas…Esta intriga puede ser por lo que puedan pensar de nosotros, porque aquello que piensen nos puede gustar o no.
La opinión de los demás sobre nosotros puede llegar a afectarnos, porque si realmente no nos conocen puede ser que su opinión sea totalmente opuesta a la realidad y que nos juzguen indebidamente.
A todos los humanos, nosé si será por curiosidad o por cualquier otra cosa siempre nos interesa lo que los demás piensen, y no solo sobre nuestro aspecto físico, nuestra forma de ser, sino por todo en general, y eso nos pasa porque nos dejamos influenciar por los demás, nos dejamos guiar y es algo que no podemos evitar porque somos así por naturaleza, el hecho de ser humanos nos hace ser de esta forma.
Otra de las respuestas a esta pregunta es por el famoso ¿qué dirán? Porque esta es una pregunta que todos alguna vez nos hemos hecho, ya que son múltiples las respuestas que puede tener porque cada uno tiene una opinión personal a la de cualquier otra persona.
A mi, y por eso me hago esta pregunta, me importa la opinión que los demás tengan sobre mi, pero a otra persona también le puede importar lo que yo piense de ella, porque nosotros también tenemos una opinión sobre los demás que a ellos les puede gustar o no, pero es nuestra opinión.
A todos nos gusta que la impresión que causemos sea buena, porque nos gusta ser aceptados por los demás, que los demás tengan una buena impresión de nosotros.
En conclusión, nos importa la opinión de los demás porque a cualquiera ya sea chico, chica, niño, adolescente, adulto, a todos lo que nos gusta es gustar a los demás.

jueves, 6 de octubre de 2011

¿POR QUÉ HAGO COSAS QUE NO QUIERO?

Esta pregunta es una pregunta que abarca multitud de curiosidades y que nos hace reflexionar, además también tiene gran cantidad de respuestas diferentes.

En principio querer hacer implica tener voluntad o determinación de ejecutar algo, y cuando hago algo lo hago o bien porque quiero o por el contrario, porque no quiero pero existen una serie de razones por las que tengo que hacerlo.

Generalmente creo que casi todo aquel que hace cualquier cosa sin querer hacerla es simplemente porque alguien, ya sean sus padres, profesores, etc le obligan a hacerlo. Por ejemplo, cuando en clase nos mandan las llamadas lecturas obligatorias el propio nombre indica que no tienes otro remedio que leerlas si quieres aprobar, aunque mirado desde otro punto de vista si no quiero hacer algo no lo hago y asumo las consecuencias que esto acarrea.

Otro motivo también de gran peso es porque realmente me conviene hacer algo, y con el término conveniente me refiero a oportuno, provechoso, es decir, que si tengo que hacer cualquier tarea y no me gusta, o me cuesta trabajo, o no se hacerla, tengo que poner todo el empeño para realizarla para que me cueste menos y sea más amena ya que posiblemente todo mi esfuerzo se vea recompensado.

Además si realmente no quiero hacer algo, lo único que tengo que hacer es no hacerlo, pero ¿qué es lo que verdaderamente quiero hacer?, al surgirme esta pregunta también me planteo cuál de las dos cosas: la que no quiero hacer y la que si quiero hacer es mejor para mí.

En conclusión, creo que todo aquello que se supone que en un principio no queremos hacer, finalmente si lo queremos hacer por los diversos motivos que he citado anteriormente.